GIS y Administración Pública
Incorporar un Sistema de Información Geográfica (GIS) a la Administración pública puede significar varias cosas: desde la oportunidad de aprovechar los recursos informáticos disponibles, hasta el hecho de generar nuevos e importantes servicios a la comunidad. En este contexto, nuestro producto se convierte en una poderosa y flexible herramienta de análisis que ayuda a resolver con eficiencia y rapidez los problemas del mundo real que se presentan a diario.
Es una jornada típica de trabajo en un municipio, varios departamentos requieren el uso de mapas. El departamento de planificación, por ejemplo, evalúa una nueva obra comunal; el departamento de obras está previendo cómo distribuir los flujos vehiculares para minimizar el impacto de una nueva obra vial, y el departamento de catastro está actualizando las parcelas a partir de la última inspección realizada. La aplicación de nuestro producto evita solicitar copias de plano a los dibujantes y esperar por la transcripción de las actualizaciones para hacer el trabajo. Desde sus computadoras personales, los funcionarios de estos y otros departamentos comparten, acceden y obtienen la información de su interés en el momento en que la necesitan. El mapa se ha convertido en un medio a través del cual toda la información municipal es catalogada, almacenada y recuperada.
Ese es un proceso de gestión inteligente, en el cual la información geográfica vincula a cada división o departamento - y a cada empleado - con una red central de donde cada uno usa el mismo conjunto de información al mismo tiempo para distintos propósitos. Este es un método eficiente de trabajo, y está siendo adoptado por los municipios de todo el mundo.